domingo, 13 de marzo de 2011

XTARLINGS REDUX: EL GLAMOUR DE LA LOCURA

Escenarios, interpretaciones, fama, chismes, críticas, montajes, espectáculos... la vida del actor puede llegar a ser muy dura. El estrés de una vida dirigida por los focos que, a veces deslumbran y otras se apagan para siempre, puede pasar factura. El ser humano busca estabilidad, equilibrio, coordinación y no todos responden igual a una vida versátil, volátil y tan variopinta como es la vida en el mundo de la interpretación.


Parece que la actriz Anne Heche tiene mucho que contar respecto al tema y muchas páginas que rellenar. Avispada ella, decidió contarlo en primera persona en el libro "Call me crazy" (Llámame loca). La actriz publicó hace cuatro años sus prematuras memorias donde narraba sin ningún pudor los episodios más desordenados de su vida. Parece que ha nadie le resultó asombroso viniendo de la misma chica que años atrás confesaba su homosexualidad en un late show y admitía estar enamorada de la actriz-presentadora Ellen DeGeneres. Aquel atrevimiento fue considerado por muchos como el baticinio de un suicidio profesional, ¿volvería a ser creíble interpretando a la amante de Harrison Ford en Siete Días y Siete noches?, pese a las reticencias del actor, la película tuvo buena taquilla y el público siguió con mayor interés cada aparición de la actriz en el celuloide.
Se convirtieron en la pareja de moda y aprovecharon esa fama para apoyar las uniones homosexuales, tanto el reconocimiento legal como la posibilidad de adopción. Se convirtieron en las lesbianas de Hollywood y todos querían a Anne Heche en sus películas.


Steve Martin, quizás receloso de que su ex-novia hubiese cambiado de preferencia sexual, fue el que inició una larga crisis que rompería esta unión tras tres años y medio. El cómico fue malicioso a la hora de escribir el guión de una de sus películas (Bowfinger, el pícaro) y añadir el personaje de una ambiciosa actriz que haría cualquier cosa por hacerse un hueco en la industria del cine. Curiosamente, este personaje descubría su lesbianismo al final de la película. ¿Querría decir así el actor que Anne Heche es capaz de todo por la fama?, ¿pensaría Steve Martin que su fiebre lésbica no era más que una artimaña más para ser la actriz reconocida que siempre deseó ser? Anne Heche se encontraba en pleno rodaje del remake de Psycho cuando estas especulaciones se iniciaron y (al igual que años más tarde sucedió con el grupo T.A.T.U) el público se sintió algo engañado tras habérsele hecho creer que todo aquello era cierto.

La polémica sobre la supuesta "no homosexualidad" de Anne Heche debilitó mucho su relación con Ellen. Todo el mundo se preguntaba si Anne la estaba utilizando, y más cuando Ellen compró una casa en Los Ángeles de 5.000.000 de dolares para ambas. Ellen DeGeneres, cansada de todo lo que se decidía sobre ellas, le propuso a Anne que se retiraran de ese mundo, alejarse del todo y salvar así la crisis que estaban pasando. Anne parecía no tenerlo tan claro, ¿era para tanto su amor por ella para abandonar la fama y el dinero? El 18 de Agosto de 2000, la relación había terminado. El fin de una relación y, parece ser, que el fin de la cordura para una de ellas.

Un sólo día después de haberse hecho pública la separación, la policía encontraba a Anne Heche sin rumbo por el desierto que rodea Hollywood totalmente drogada. La actriz aseguraba que Dios la había enviado para conducir una nave espacial al cielo, en la que debían embarcar otros representantes de la raza humana. Tras estar unas horas ingresada en un hospital, Heche voló a Canadá para reincorporarse al rodaje de John Q, una película al servicio de Denzel Washington, en los cines desde este fin de semana. De nuevo sola, la actriz se refugió en la bebida y las drogas para superar lo sucedido. Todo el mundo la acusaba de ser la causante de haber echado a perder su historia con Ellen y ya nadie creía su supuesto lesbianismo. Ella, bajo los efectos de las drogas, era protagonista de delirios en los que afirmaba convencida cosas sin sentido. Dispuesta a aclarar todo lo que estaba sucediendo y la verdad sobre ella, Anne se decidió a publicar sus memorias.

En ellas, Anne hablaba de su infancia en Ohio, muy cerca de Chicago. La actriz confesó haber sido victima de abusos sexuales por parte de su padre, director del coro de la iglesia baptista local. Abusó de ella cada día hasta que murió de sida, uno de los primeros casos de esta enfermedad diagnosticado por los médicos. Su hermano falleció con sólo dieciocho años y su hermana sólo vivía para su trabajo como bailarina de strip-tease.
Esta situación familiar la llevó a huir a Nueva York con sólo veinte años. Pese a sentirse muy contenta tras ser elegida para actuar en un culebrón televisivo, la actriz se sentía completamente desgraciada por la familia que había dejado atrás y unas secuelas psíquicas muy profundas. Anne cayó en las drogas y la promiscuidad sexual. De mala manera, la actriz conseguía evadirse de sus tortuosos recuerdos. Esa evasión de la realidad fue creciendo y así fue como Anne llegó a crearse una doble personalidad. Su otro yo se llamaba Celestia y provenía de otro planeta. Sus poderes de curación la convencieron de que era la reencarnación de Jesucristo.

Anne Heche hablando de su otro yo, Celestia, con total naturalidad a una periodista que no da crédito.

"Esta vida es una locura. Fui criada en una familia loca y me tomó 31 años sacar esa locura de mí" - confesó a la periodista Barbara Walters, en una exclusiva entrevista donde la actriz argumentaba de esta manera la existencia de su otro yo, Celestia. "Tenía un mundo de fantasía al que escapé. Le puse a mi otra personalidad Celestia... Yo creía que era de otro planeta. Creo que estaba loca. Mi padre siempre se desvestía delante de mí y me hacía señas para que me fuera a la cama como si fuera su amante. Recuerdo haberme acostado con él muchas veces. Yo peleaba para que no me tocara. Le gritaba a mi mamá. Pasé por el terror de pensar que me iba a morir. Tuve pensamientos de querer morir'' - confesó la actriz muy angustiada frente a una cámara.

"Hice muchas cosas en mi vida por lo que me había sucedido. Bebí, fumé, consumí drogas, tuve relaciones sexuales... Hice todo lo que pude para sacarme la vergüenza de la mente. Todo lo que hice en mi locura fue tratar de lograr que mis padres me quisieran. A mi padre le encantaban las estrellas de cine. Decidí que tenía que hacerme famosa para conseguir su amor. Mi madre ama a Jesús, por lo que quería llegar a ser Jesucristo. Quería salvar al mundo para lograr su amor''.

Durante la entrevista, Anne repasó su vida sentimental y habló de su relación con el cómico Steve Martin: "Yo quería el amor de un hombre mayor. Quería protección. Quería humor. Quería todas las cosas que él me ofrecía. ¿Por qué terminamos? No había nada malo con Steve. Solo que no era con quien yo quería compartir mi vida".

Anne rehizo su vida amorosa con un cámara que conoció durante el rodaje de un documental sobre Ellen DeGeneres y dio a luz a su primer hijo. Con un conyuge algo más permisivo, la actriz continuó concediendo entrevistas en las que retomar el tema de Ellen y decir que "mi primera noche de amor con Ellen ha sido el mejor sexo que he tenido en mi vida". Imaginamos que cosas como estas no han debido de sentar muy bien al marido que, cinco años después de casarse, puso fin al matrimonio el pasado enero del 2007. ¿Es Anne Heche victima de su locura o una locura victima de su vida?

MARGOT KIDDER, SIN LA AYUDA DE SUPERMAN


Margot Kidder es todo un ejemplo de superación y constante lucha después de que sus demonios interiores le jugaran una mala pasada. La que fuera novia de Superman en su versióin cinematográfica de 1978 vivió uno de los episodios más escabrosos en lo que a locuras se refiere.
Sus antecedentes: Margot se casó tres veces, ningún matrimonio llegó al año. Su participación en la tercera entrega de Superman se redujo a cinco minutos a modo de castigo por protestar por el despido de Richard Donner en la segunda entrega. Recibió duras criticas por su opinión en contra de la intervención estadounidense en la Guerra del Golfo. En 1990, tuvo un grave accidente de tráfico que no la permitió trabajar durante dos años. Finalmente, acabó arruinada.

Sus compañeros de rodaje siempre la han descrito como una mujer rebelde y contestona. Sin embargo, en 1996, su fuerte personalidad comenzó a caer en la paranoia y la demencia.

Margot se encontraba escribiendo su autobiografia, un viaje quizás demasiado retrospectivo al interior de sí misma y que contrajo el inicio de su enfermedad. Cuando un virus infectó su ordenador, entró en pánico y se hundió en el desorden bipolar.

Margot vivía con la paranoia de que su primer marido quería matarla, así que se le ocurrió que lo mejor era fingir su muerte y desaparecer por un tiempo. Se rasuró el pelo con una navaja, se arrancó varios dientes y decidió vivir temporalmente en la calle. Durante un tiempo, la que había sido la mejor encarnación de la novia del superheroe de la capa roja, pasó a ser una "sin techo más" de las calles de Los Angeles.
Una mañana, la policía la encontró apaciblemente dormida en un jardin que pertenecía a una vivienda particular. Los dueños de la misma avisaron a las autoridades cuando vieron que una mujer dormía sobre su cesped. Margot, que despertó con muy mal caracter cuando los policías fueron allí, se puso como una histérica y dijo que los propietarios de esa casa le habían violado y maltratado. La policía, viendo que no habían evidencias de que aquellos hechos hubiesen ocurrido, la internaron en una clínica psiquiátrica.

Actualmente, totalmente rehabilitada, Margot cuenta su historia para aquellos que estén viviendo algún tipo de situación similar. "Es más común de los que todos creen. Recibo cartas de apoyo con frecuencia, que hablan de episodios parecidos en gente que, a diferencia mía, permanece a salvo del ojo público" - cuenta la actriz, quien no se toma muy en serio el rumor de una posible maldición que envuelve a los que intervinieron en la creación del mito de Superman.
Curiosamente, el jardín que invadió Kidder en plena cúspide de su delirio se encontraba a pocos metros de los estudios donde se rodó "Superman".
Margot Kidder haciendo extraños amigos

Son muchas las historias que cuentan sobre episodios revoltosos de la psique en el mundo de Hollywood. Vivian Leigh también perdió el control casualmente cuando intentaba adentrarse en la caracterización del personaje que tenía que interpretar: una chica que enloquecía. Su marido se preocupó cuando quiso interpretar a Blanche en "Un tranvía llamado deseo". El propio médico de la actriz le recomendó que no hiciese ese papel con sus antecedentes depresivos. Vivian se llegó a creer que era como Blanche y actúo como si fuese ella, olvidando que tenía marido para empezar a conocer más hombres con los que se comportaba de manera muy similar al de su personaje. El paciente marido la excusaba diciendo que Vivian siempre se metía demasiado en la piel de sus personajes.

Historias de desequilibrios, víctimas de su propio juego y asustadas mujeres que sintieron cómo su forma de enfrentarse al mundo cambiaba en un día cualquiera y su realidad se teñia de irrealidad. Eso sí, todas ellas, han sabido llevar su locura con mucho glamour.