sábado, 22 de septiembre de 2007

1408 y HATCHET

Ayer, el considerado como uno de los reyes del terror y suspense, Stephen King, cumplió sesenta años y casualmente anoche me dispuse a ver su última incursión en el mundo del cine. Os hablo de “1408, película de terror que en breve aterrizará en nuestro país y que está basada en un relato corto del señor King.






Siempre me ocurre lo mismo, las películas basadas en obras de Stephen King las veo bajo una cierta resistencia, opino que incluso sus libros están bastante sobrevalorados y especialmente si leemos la sinopsis de sus últimas obras, véase “Cell”.

No obstante, quizás porque esta película se ha mantenido lejos del influjo del director, se deja ver y entretiene bastante. Un escritor de libros-guías de lugares encantados descubre una leyenda sobre la maldición de una de las habitaciones de un gigantesco hotel de Nueva York, el escritor (excelente interpretación por parte de John Cusack) decide ir hasta allí con cierto escepticismo. Pese a su profesión, el escritor es escéptico y no cree en los fantasmas pero la extraña habitación le va seduciendo a medida que conoce más sobre

su historia, las muertes que allí ha habido y los principios sucesos inexplicables que comienzan a pasarle en los primeros minutos a solas en la silenciosa habitación.

Lamentablemente, como toda novela de Stephen King, no faltan los retorcidos giros de guión y el escape del punto de vista real o “esto podría suceder” pasando a mostrar un viaje fantasmagórico sin salir de la habitación. Pese a ello, pienso que es una buena película, entretiene bastante y con cierto aroma retro a “El Resplandor”, gran obra del mismo escritor.

Si “1408” acabó seduciéndome pese a mis reticencias, no fue así la película que vi a continuación, “Hatchet”, autoclasificada en el poster como horror de la vieja escuela. En ella, nos cuenta la historia de Victor Crownley, un monstruo sin carisma que planean convertir en el relevo de Jason, Freddy o Michael Myers. Al igual que ellos, tuvo una infancia truncada cuando su padre accidentalmente lo mata de un hachazo y ahora el fantasma deforme se pasea por los pantanos de Nueva Orleáns, donde turistas curiosos viajan hasta allí tras conocer la leyenda.

Es una película de serie B, pese a que denota haber gastado dinero en ella y tener buenos cameos (Robert Englund (Freddy Krueger) sale al principio de la cinta, el actor que hizo de Candyman les habla a los jóvenes del lugar y el actor que hizo de Jason interpreta al padre que se le va la mano con el hacha). La ambientación o el contexto (los pantanos de Nueva Orleáns, esas excursiones con guía que lleva a asustados jóvenes a conocer el fantasmagórico lugar) son quizás lo bueno de la película y creo que el verdadero fallo es el villano en cuestión. Se trata de una criatura fea, deforme, poco inteligente a la que los guionistas pensaron que asustaría simplemente por el hecho de que sus asesinatos fuesen muy gráficos, sangrientos y ordinarios. En resumen, “Hatchet” acaba siendo un splatter más bastante pretencioso.